
Île de Lobos
Fuerteventura
A solo quince minutos en ferry desde Corralejo, la isla de Lobos es un mundo aparte. Un islote volcánico de apenas 4,5 km² donde no vive nadie, no hay coches, no hay tiendas y el único sonido es el del viento, las aves marinas y el mar rompiendo contra la roca. Su nombre recuerda a las focas monje (lobos marinos) que aquí vivían hasta que fueron cazadas en el siglo XV.
El sendero circular: tres horas de paraíso
Un camino bien señalizado recorre toda la isla en aproximadamente tres horas. La ruta pasa por las antiguas salinas, sube hasta la cima de La Caldera (127 metros, con vistas de 360 grados a Fuerteventura, Lanzarote y el océano abierto), bordea la costa rocosa hasta el Faro de Martiño (un faro solitario en el extremo sur) y termina en El Puertito, la joya de la corona.

El Puertito: la cala perfecta
El Puertito es una pequeña cala semicircular de aguas transparentes y turquesas, protegida del oleaje, donde el snorkel revela un fondo marino sorprendentemente rico: peces loro, viejas, sargos, estrellas de mar y, con suerte, alguna tortuga. La temperatura del agua rara vez baja de 19 °C, y la claridad es tal que ves el fondo a varios metros de profundidad.
Lobos es también un paraíso para los amantes de la ornitología. La pardela cenicienta, la gaviota patiamarilla y el águila pescadora anidan en sus costas, y durante las migraciones es posible avistar decenas de especies en tránsito entre Europa y África.
Es obligatorio reservar un permiso gratuito en la web del Cabildo de Fuerteventura con antelación (máximo 200 visitantes diarios). Lleva comida, agua abundante, protección solar y bolsa para tu basura. No hay ningún servicio en la isla. El último ferry de vuelta suele salir a las 16:00 o 17:00.
Lobos es Fuerteventura en estado puro: volcánica, desnuda, rodeada de un mar imposiblemente azul. Un recordatorio de cómo eran estas islas antes de todo.
Conseil LIVVO : L'accès est limité, il est conseillé de réserver un permis à l'avance.
Plus de choses à voir à Fuerteventura

Dunes de Corralejo
Un paysage de dunes qui s'étend le long de l'océan au nord de Fuerteventura. Le Parc Naturel de Corralejo protège cet environnement où le sable blanc atteint la mer, créant de larges plages ouvertes avec vue sur l'île de Lobos.

Plage de Cofete
À l'extrémité sud, Cofete est une plage de plus de 12 km entourée par les montagnes de Jandía. Son isolement et son accès par une piste non asphaltée font partie de l'expérience.

Planche à voile et Kitesurf à Sotavento
Sur la péninsule de Jandía, Sotavento se distingue par ses lagunes qui se forment avec la marée, créant de larges zones d'eau peu profonde. Ces conditions, associées au vent constant, en font un point de référence pour la planche à voile et le kitesurf en Europe.

El Cotillo
Sur la côte ouest, El Cotillo combine des plages ouvertes avec de petites lagunes naturelles protégées des vagues. Son ambiance tranquille et ses couchers de soleil face à l'océan en font l'une des zones les plus agréables pour terminer la journée.